Llevo una temporada algo fastididado. Virus que anda suelto por ahí, virus que adopto. El resultado : tres bronquitis en lo que llevamos de año, una posible hernia de hiato, y no poder hacer vida normal. Me repatea tener que renunciar a sacar a mi hijo a pasear por estar hecho polvo por la fiebre. Andar con la paranoïa de contagiarles. Tener que pasar largas temporadas sin hacer deporte por la dichosa tos. Sentir como si tuviera la cabeza dentro de una bolsa del Carreful todo el día...

Y además soy del tipo cabezón/inconsciente y tengo que estar muy, pero que muy apurado para ir al médico. Y eso que mujer, madre y suegra, me lanzan indirectas tan sutiles como 've al médico, YA' , con una insistencia y una periodicidad digna de loa.

La semana pasada al fin les hice caso. Fuí al médico de cabecera con mi lista de dolencias al estilo de esa anciana ociosa que habita en todos los ambulatorios de España. Porque yo no voy nunca al médico, pero cuando voy, la doctora se santigua al verme entrar: 'mira, ya viene el que recopila los achaques en remesas'.

La cuestión es que para la bronquitis me estaba automedicando correctamente. En cuanto al ardor de estómago, me han mandado al especialista. ¿Cuándo? Qui lo sá. Me han dicho que 'ya me avisarán'...

La página, vista en MenudosPeques.com, es de la serie 'Seguridá sosiá' de Maikel. Serie que podéis disfrutar todas las semanas en las páginas de 'El jueves' .